
Podría contarles malas experiencias que sufro en el ambiente
al ser fumadora pasiva, porque en mi ciudad no puedo escapar del humo que a veces
respiro en la calle o en otras situaciones cotidianas donde tengo que lidiar
con fumadores. Sin embargo, hoy quisiera escribir algo, que espero aporte algo
bueno; si con esta entrada logro que alguien reflexione en serio sobre su dañino
hábito, me daré por satisfecha.
Estimad@ fumad@r: Quisiera que pienses en que tan orgulloso
eres de ser quien eres ahora, y paralelamente, recordar (o hacer el esfuerzo)
de acordarte el día que empezaste a fumar ¿te consideras una persona con carácter?
¿Una persona que siempre tuvo el control de su vida? ¿Alguien independiente,
autodidacta, orgullosa de siempre haberle hecho frente a todo?... si la
respuesta a alguna de estas preguntas fue si, lamento decirte que se acabo el día
que empezaste a fumar.
¿Por qué?